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Coris monspeliensis

Hierba soldadora
15/05/2025
Esta planta crece bien enhiesta, aupando su inflorescencia sobre un tallo recubierto de cortas hojas que lo tapizan dando una imagen de solidez. No se si tiene esto algo que ver con su nombre vulgar, uno de tantos que la denominan, y que parece basarse en su uso terapéutico antiguo como facilitador de la cicatrización de heridas y huesos. Sus flores pueden asemejar a una orquídea o una labiada, pero no deja este género de pertenecer a la familia de las primuláceas. Aún siendo más común en el sur de la península, los especímenes que fotografié se asomaban al mar en la Costa del Garraf, más al norte.

Lysimachia vulgaris

Hierba de sangre
18/07/2012
Lo de Hierba de sangre no se muy bien de donde sale, tal vez venga de que una de sus aplicaciones tradicional es cortar hemorragias. Pero si tenemos en cuenta que otros la llama "hierba de sangre de Cristo" ya me pierdo. Prefiero centrarme en las flores, y en la planta en general que da un aspecto de frescura muy agradable, lo cual es muy cierto ya que es una planta que habitualmente crece en las riberas de los ríos. A esta planta la he puesto en las Primulaceas, otras fuentes indican como familia la de las Myrsinaceas.


Primula veris

Primavera
23/04/2006
A esta flor le ha tocado el honor de llamarse primavera. Yo no se si se lo merece o no, algunos pensarán que hay flores más vistosas, o con más aroma, o con frutos más deliciosos, qué se yo. Pero a mi me resulta muy interesante, especialmente por su cáliz que parece ser de varias tallas mayor de lo que le tocaría, con su suave color, ayudando a resaltar el amarillo de la campana que de él sobresale.

Anagallis arvensis

Anagálide
23/05/2004
Lo que siempre me ha sorprendido de esta planta es que puede tener tanto flores azules como naranjas. Desconozco los motivos de tan llamativo capricho ni cómo se decide que aparezcan flores de uno u otro color, pero si observáis con detenimiento la grácil simetría de estambres, pétalos y sépalos, os daréis cuenta que el conjunto es perfecto y que el color, en este caso, no deja de ser algo secundario. Se le ponga el color que se le ponga, el resultado siempre será el mismo: belleza.